IVA Por pagar: ¿Por qué sucede?

En más de 30 años de prestar servicios de contabilidad y auditoría a pequeñas y medianas empresas, hemos observado que esta es una duda muy común entre los empresarios.

Con frecuencia, algunos se sorprenden cuando, aunque el saldo de la cuenta bancaria al final del mes sea igual a cero o menor que el saldo inicial, el contador determina que existe un importe de IVA por pagar. También se presenta el caso contrario: la empresa conserva dinero en el banco y, aun así, el empresario no comprende por qué debe pagar un impuesto.

La explicación es sencilla: el IVA no se determina comparando únicamente el dinero que entró y salió de la cuenta bancaria.

El IVA cobrado y el IVA pagado

Cuando el giro y las ventas de un contribuyente están gravados con IVA —como ocurre en la mayoría de las actividades comerciales—, la empresa cobra este impuesto a sus clientes. Posteriormente, debe calcular la diferencia entre:

  • El IVA cobrado en las ventas.

  • El IVA pagado en compras, gastos y servicios que cumplan con los requisitos para ser acreditados.

En términos generales, el resultado de esta operación determina si existe un IVA por pagar o un saldo a favor.

Existen bienes y servicios que pueden estar exentos, sujetos a tasa cero o tener un tratamiento especial, según la legislación aplicable. Entre ellos pueden encontrarse determinados alimentos, medicamentos, servicios educativos y otras operaciones específicas. Por ello, es importante revisar cada caso de acuerdo con las disposiciones fiscales vigentes.

Las ventas gravadas con IVA normalmente están relacionadas con compras de mercancía y gastos necesarios para la operación, como:

  • Compras a proveedores.

  • Renta.

  • Servicios.

  • Combustibles.

  • Comunicaciones.

  • Otros gastos indispensables para la actividad empresarial.

Sin embargo, no todos los pagos de la empresa generan IVA acreditable. Entre los pagos que generalmente no generan IVA acreditable se encuentran:

  • Nómina.

  • Impuestos y contribuciones locales.

  • Cuotas de seguridad social.

  • Aportaciones al AFORE y al INFONAVIT.

  • Pago de préstamos.

  • Otros conceptos que no incluyan IVA o que no cumplan los requisitos para su acreditamiento.

El margen de utilidad también influye

Los productos normalmente se venden a un precio superior al costo de compra o producción. Esa diferencia entre el precio de venta y el costo representa, en términos comerciales, el margen de utilidad.

Al vender el producto a un precio mayor, la empresa cobra un IVA superior al que pagó originalmente a sus proveedores. Por esta razón, puede generarse una diferencia de IVA por pagar.

Además, como se explicó anteriormente, existen salidas de dinero que no generan IVA acreditable. Por ejemplo, una empresa puede utilizar todo el dinero cobrado para pagar nómina, impuestos, cuotas de seguridad social o préstamos. Aunque esos pagos reduzcan el saldo bancario, no necesariamente disminuyen el IVA por pagar.

Ejemplo práctico

El siguiente cuadro ejemplifica una situación en la que la empresa utiliza todo el dinero cobrado durante el periodo, pero aun así determina un IVA por pagar.

Para efectos de este ejemplo, se supone que los importes de ventas, compras y gastos incluyen IVA a la tasa del 16 % y que el IVA de las compras y gastos cumple con los requisitos para ser acreditado.

Fecha Concepto Entradas Salidas IVA Correspondiente

15/08/2026 Ventas o cobranza 300,000.00   41,379.31

20/08/2026 Pago a proveedores 200,000.00 -27,586.21

25/08/2026 Pago de renta y servicios   30,000.00 -4,137.93

28/08/2026 Pago de contribuciones   15,000.00 No genera IVA acreditable

31/08/2026 Pago de nómina   55,000.00 No genera IVA acreditable  

Totales 300,000.00 300,000.00 9,655.17

IVA determinado a pagar: 9,655.17

El dinero cobrado durante el periodo fue exactamente igual al dinero pagado: 300,000.00. Por lo tanto, el saldo bancario generado por estas operaciones podría ser cero. Sin embargo, la empresa cobró 41,379.31 de IVA a sus clientes y únicamente pagó 31,724.14 de IVA acreditable en sus compras y gastos.

La diferencia es:

41,379.31 − 31,724.14 = 9,655.17

Por eso puede existir IVA por pagar, aunque la empresa haya utilizado todo el dinero que cobró.

El IVA no es una ganancia ni debe confundirse con el efectivo disponible

Es importante recordar que el IVA cobrado a los clientes no representa una ganancia de la empresa. En términos generales, la empresa lo recibe para enterarlo posteriormente a la autoridad fiscal, después de restar el IVA pagado que pueda acreditarse conforme a la ley.

Por esta razón:

  • Tener dinero en el banco no significa necesariamente que exista utilidad.

  • No tener dinero en el banco no significa que no exista IVA por pagar.

  • Gastar todo lo cobrado no elimina automáticamente la obligación de pagar el impuesto.

  • El IVA no se calcula únicamente sobre el saldo bancario.

  • Los pagos que no incluyen IVA no generan IVA acreditable.

También es importante diferenciar el IVA de otros impuestos. El IVA está relacionado con las operaciones de venta, compra y prestación de servicios. En cambio, otros impuestos pueden calcularse considerando los ingresos, las deducciones, las utilidades u otros elementos establecidos por la legislación fiscal.

Conclusión

A algunos empresarios les preocupa planear el pago del IVA o buscan disminuirlo y, en ocasiones, evitarlo. Mi recomendación es que su energía se enfoque en mantener una administración eficiente, especialmente en:

  • Mejorar la cobranza.

  • Controlar adecuadamente los gastos.

  • Cumplir con los requisitos fiscales de las compras y deducciones.

  • Separar y reservar oportunamente el IVA cobrado.

  • Llevar un control mensual del IVA cobrado y del IVA pagado.

El pago del IVA no debe interpretarse necesariamente como una señal de que la empresa obtuvo una gran utilidad. En muchos casos, simplemente refleja que la empresa cobró más IVA del que pudo acreditar durante el periodo.

No obstante, cuando existan partidas extraordinarias, como anticipos importantes, compras de activos o inversiones relevantes, sí conviene asesorarse oportunamente con el contador para analizar el tratamiento fiscal correspondiente y planear adecuadamente el uso de esos recursos.

Las reglas pueden variar según el país, el régimen fiscal, el tipo de operación y los requisitos aplicables. Por ello, este artículo tiene un propósito informativo y no sustituye la asesoría de un profesional fiscal.

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